Decía hace un rato:
“Creo que abriré esta tarde mi nuevo formato de blog escribiendo algo sobre dos personas que son titular en el día de hoy:Moustaki y Leibovitz. Personas de esas que no nos han salvado ni resuelto la vida, pero que nos han proporcionado pequeñas -e importantes- claves para entender el mundo... y también placeres”.
Me ha costado arrancar de nuevo el análisis sesgado, pequeño, casi de provincias o de pueblo que hago del mundo a través de esta ventana mínima a la literatura, la actualidad o la –no sé- posteridad del blog. Últimamente me ponía sesudo, a veces pecando de grandilocuente, a analizar las macroeconomías, las ideologías, los intereses multinacionales, los envites –o embates- de la bolsa, los movimientos judiciales y bancarios de los grandes ladrones indemnes…y, no, no es que no me interesen, pero me sentía bastante vacío después de escribir sobre esas cosas que ya no sé si todo el mundo entiende o adivina igual, pero que a mí me indignan aunque, después de escribir sobre ellas no sólo no se me alivia el escozor sino que me da la impresión de que al final, esas palabras son barridas como un castillo de arena cuando sube la marea.
Me ha costado arrancar de nuevo el análisis sesgado, pequeño, casi de provincias o de pueblo que hago del mundo a través de esta ventana mínima a la literatura, la actualidad o la –no sé- posteridad del blog. Últimamente me ponía sesudo, a veces pecando de grandilocuente, a analizar las macroeconomías, las ideologías, los intereses multinacionales, los envites –o embates- de la bolsa, los movimientos judiciales y bancarios de los grandes ladrones indemnes…y, no, no es que no me interesen, pero me sentía bastante vacío después de escribir sobre esas cosas que ya no sé si todo el mundo entiende o adivina igual, pero que a mí me indignan aunque, después de escribir sobre ellas no sólo no se me alivia el escozor sino que me da la impresión de que al final, esas palabras son barridas como un castillo de arena cuando sube la marea.
¿Qué cosas me conmueven, me hacen pensar, me hacen cambiar,mirar desde otro ángulo, reflexionar, llorar, reir o me ponen los pelos de punta? Sin duda no la prima, el ibex o los años que hay que cotizar –eso me preocupa: sin más- sino lo bello, lo inútil de lo artístico, la poesía, la música, lo horroroso, lo diferente, lo exótico. Esta misma tarde me he sorpendido otra vez con mi famoso nudo en la garganta ante una reflexión cinematográfica sobre la muerte. El mismo día en que se moría Moustaki, -de raiz griega y egipcio de nacimiento, Youssef Mustacchi- y le daban el Príncipe de Asturias de las Artes a Annie Leibovitz.
Moustaki, como Piaf o Brassens fueron para muchos aquí un soplo de poesía reivindicativa –cuando lo francés, “nouvelle vague” o “gauche divne” era casi tan innovador para nosotros como luego sería el cine inglés de los 70-. A mi creo que mi presunta rojería me entró por oleadas musicales y artísticas. Aunque reconozco los méritos de Marlene Dietrich cantando, del cine de Leni Riefenstähl o de los dibujos de Sáenz de Tejada, la verdad es que las primeras expresiones artísticas que me erizaron el vello fueron cosas como la Cantata de Santa María de Iquique. Algo parecido a lo que me pasó con las fotos del World Press Photo, pero también con las de Beaton, Erwin Olaf, Witkin o la Leibovitz. Y con determinados columnistas. Y con pinturas. Con series de televisión –contadas- de guiones impecables. Con canciones. Con cineastas difíciles que dejan poso. En 2009 abrí la primera etapa de este blog, -cuando me incitó a escribirlo mi amiga Silvia- hablando de esas otras pinceladas de la actualidad que ocupan –si lo hacen- recuadros de la parte inferior en las páginas pares de la prensa: no de los scoops o de los titulares del telediario.
Decía entonces:“Yo,que soy tan paranóico para lo íntimo. Pues a volcar el disco duro mental a un blog (…) Me leo las noticias de hoy: un muerto en San Fermín, Borat haciendo de mariquita en la nueva de Baron Cohen, el segundo muerto de la gripe A era cuarentón, la guerrita Micheletti-Zelaya, Obama dando largas a la cumbre del clima, el pepinazo de Durango y el laboratorio de adelgazantes chungos de Zamudio, las recetas personales para el estrés de Jacko, nueva caida del IPC. No me pone nada. ¿Es pereza matinal o me cuesta más pensar?, ¿es el calor?,¿tengo un callo en el corazón?, ¿cuesta desnudarse a pelo, ahora que sabes que puede haber espectadores?
Moustaki, como Piaf o Brassens fueron para muchos aquí un soplo de poesía reivindicativa –cuando lo francés, “nouvelle vague” o “gauche divne” era casi tan innovador para nosotros como luego sería el cine inglés de los 70-. A mi creo que mi presunta rojería me entró por oleadas musicales y artísticas. Aunque reconozco los méritos de Marlene Dietrich cantando, del cine de Leni Riefenstähl o de los dibujos de Sáenz de Tejada, la verdad es que las primeras expresiones artísticas que me erizaron el vello fueron cosas como la Cantata de Santa María de Iquique. Algo parecido a lo que me pasó con las fotos del World Press Photo, pero también con las de Beaton, Erwin Olaf, Witkin o la Leibovitz. Y con determinados columnistas. Y con pinturas. Con series de televisión –contadas- de guiones impecables. Con canciones. Con cineastas difíciles que dejan poso. En 2009 abrí la primera etapa de este blog, -cuando me incitó a escribirlo mi amiga Silvia- hablando de esas otras pinceladas de la actualidad que ocupan –si lo hacen- recuadros de la parte inferior en las páginas pares de la prensa: no de los scoops o de los titulares del telediario.
Decía entonces:“Yo,que soy tan paranóico para lo íntimo. Pues a volcar el disco duro mental a un blog (…) Me leo las noticias de hoy: un muerto en San Fermín, Borat haciendo de mariquita en la nueva de Baron Cohen, el segundo muerto de la gripe A era cuarentón, la guerrita Micheletti-Zelaya, Obama dando largas a la cumbre del clima, el pepinazo de Durango y el laboratorio de adelgazantes chungos de Zamudio, las recetas personales para el estrés de Jacko, nueva caida del IPC. No me pone nada. ¿Es pereza matinal o me cuesta más pensar?, ¿es el calor?,¿tengo un callo en el corazón?, ¿cuesta desnudarse a pelo, ahora que sabes que puede haber espectadores?
A mi me obligaron...
Empezar un blog y estar espeso o tímido...no pué ser. Yo que soy tan gracioso, que saco punta a todo y me estreno así. ¿Falta de munición o eyaculación precoz? Esto de escribir es casi como el sexo. Abrir blog es como desabrocharse la cremallera, confiado en que vas como una moto. Y luego...una vez que escribes, resulta que me duele la cabeza, no es el momento o disparas salvas sin pólvora”
Bueno, pues estamos de nuevo en ello. Vuelvo al blog. Y no será por los de siempre –no- sino por gente como Leibovitz, Haneke, Moustaki que te apetece, como ellos, dejar otra vez una pincelada nimía sobre el cuadro de la vida.
Porque, al final, esas son las que quedan.
Bueno, pues estamos de nuevo en ello. Vuelvo al blog. Y no será por los de siempre –no- sino por gente como Leibovitz, Haneke, Moustaki que te apetece, como ellos, dejar otra vez una pincelada nimía sobre el cuadro de la vida.
Porque, al final, esas son las que quedan.
envite.
(Quizá del cat. envit).
1. m. En algunos juegos de naipes y otros, apuesta que se hace parando, además de los tantos ordinarios, cierta cantidad a un lance o suerte.
2. m. Ofrecimiento de una cosa.
3. m. Envión, empujón.
embate.
(De embatirse).
1. m. Golpe impetuoso demar.
2. m. Acometida impetuosa. U. t. en sent. fig.
3. m. Mar. Viento fresco y suave que reina en el verano a la orilla del mar.
4. m. pl. Mar. Vientos periódicos del Mediterráneo después de la canícula.

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